CIDOB Orgánica: “El gobierno quiere ‘civilizarnos’ a los indígenas”

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Los Territorios Comunitarios de Origen (TCO) Chácobo, Cavineño, Tacana-Cavineño y el Territorio Indígena Multiétnico II (TIM II) se reunieron en la comunidad de Tumichucua, próxima a la ciudad de Riberalta, en Beni. Allí discutieron y se informaron sobre los megaproyectos carreteros, mineros, petroleros, hidroeléctricos en marcha o proyectados en la región Amazónica.

Más de 160 comunarias y comunarios de estas TCO se reunieron desde el martes 16 hasta el jueves 18 de julio en la comunidad, junto a la hermosa laguna Tumichucua. Familias completas preocupadas por sus territorios debatieron intensamente, la mayoría eran papás y mamás jóvenes que cargaban a sus bebés y pequeños hijos. También participaron líderes del pueblo Guaraní, como Lidio Meriles y Roberto Quispe, quienes compartieron experiencias sobre la explotación de hidrocarburos por parte de empresas transnacionales en sus territorios.

“Acá nos estamos informando sobre los megaproyectos que en el futuro van a ser un problema para los pueblos indígenas, porque se van a vulnerar nuestros derechos. Los compañeros tienen que conocer sobre estos temas, para tomar una decisión definitiva entre todas las comunidades y TCO. Sabemos que estamos en una etapa muy conflictiva, pero no es imposible. Apostamos por la unidad de los pueblos indígenas, solo así vamos a poder hacer frente a cualquier situación que venga a vulnerar los derechos de los pueblos indígenas”, dijo María Saravia, secretaria de Comunicación de la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB).

Mientras se realizaba este encuentro, en la ciudad de Trinidad continuaban acuartelados en la sede de la Subcentral TIPNIS tres líderes indígenas perseguidos por la Justicia del Movimiento al Socialismo (MAS). Ante la posibilidad de que la Policía Nacional fuera a aprehenderlos, estaban permanentemente protegidos por decenas de hermanas, hermanos, corregidores del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) y organizaciones cívicas de Beni. Antes de llegar a Tumichucua, Saravia había pasado por donde están Fernando Vargas, Pedro Nuny y Adolfo Chávez, quienes le pidieron que transmitiera un mensaje.

“Di un mensaje de unidad, de hermandad. Nuestro hermano Fernando Vargas (presidente de la Subcentral TIPNIS), junto a Adolfo Chávez (presidente de la CIDOB) y Pedro Nuny (secretario de Pueblos Indígenas de la Gobernación beniana), me pidió transmitir a los compañeros un mensaje de unidad, de permanecer unidos. Don Fernando dijo que él no ha declinado al mandato recibido en la Octava Marcha, de seguir en la lucha en defensa del territorio”, indicó Saravia.

“El valiente vive hasta cuando el cobarde quiere”

Varios hermanos dijeron que cuando venían desde Riberalta, en la tranca fueron retenidos por policías, quienes tenían la orden de identificar a quienes participaran del encuentro en Tumichucua. Cuando los indígenas preguntaron el motivo, los verde olivo arguyeron que eran “órdenes de superiores”.

“No podemos negar que el gobierno persigue a dirigentes que están luchando por los derechos de los pueblos indígenas. Se habla de un nuevo Estado plurinacional, pero que repite acciones de gobiernos anteriores. El gobierno tiene que sentarse a repensar las medidas que vaya a tomar, porque ‘el valiente vive hasta cuando el cobarde quiere’, como se dice. Los mismos hermanos van tomar una decisión”, aseguró la dirigenta, del pueblo Tacana.

“Nosotros aquí no estamos cometiendo ningún delito. Este es un taller de información sobre megaproyectos, que van a causar impactos negativos en los territorios. Es un derecho de nosotros estar informados, también lo es informar a los demás compañeros”, dijo Saravia, del TIM II.

Margarita Salas Tuna es una dirigenta histórica del pueblo Tacana. Estuvo entre quienes iniciaron la demanda por la titulación del Territorio Indígena Multiétnico (TIM), en 1997. Actualmente, es secretaria de Comunicación del TIM II, de 407 mil hectáreas, donde vive. Para ella, los megaproyectos que más afectan a las cuatro TCO reunidas son el corredor norte, una carretera que uniría a Rurrenabaque con Riberalta; y la hidroeléctrica de Cachuela Esperanza, que inundaría los chacos de hartas comunidades.

“Queremos tener información para saber de qué manera nuestro Estado boliviano nos va a garantizar nuestro territorio indígena, para que no sea avasallado por los colonos o cualquier otra persona. A veces hay intereses dentro de los territorios indígenas y, además de evitar que nos afecten los megaproyectos, también tenemos que ver cómo cuidar nuestros territorios”, dijo.

“En la parte alta de nuestra tierra no produce pues el plátano. En la altura producimos arroz, maíz, yuca, sojoco, sandía; pero al sembradío de plátano lo tenemos en el bajío. Si producimos plátano en la altura, es un año nada más que cosechamos y se muere. Pero en el bajío cosechamos cinco años si lo mantenemos limpio: mire la diferencia que hay. Si construyen la hidroeléctrica de Cachuela Esperanza, va a estar inundado siempre el bajío. Ya no vamos a tener la producción del plátano. Vamos a estar años desmontando en la altura para poder sembrar solamente un año”, explicó la mujer Tacana. En el TIM II también viven los pueblos Esse Ejja y Cavineño.

“Ahora es la época de sequía. Aunque vivimos rodeados de árboles, se siente la sequía. Ahora el ganado de la comunidad no tiene pasto, porque está seco. Entonces se va al bajío, donde se alimenta de pasto, de cañuela y así se mantienen. Una vez inundado, el ganado ya no va a poder ir al bajío a comer su pasto ¿qué pasto va a comer? Son cosas que nos van a afectar muchísimo. Yo creo que nadie ha pensado en ese impacto que va a haber. Nosotros, que vivimos en nuestras comunidades, vamos a sentir este impacto ¿Cómo será? Porque no vamos a estar sin trabajar, tenemos que producir, de eso vivimos”, sostuvo doña Margarita.

“No imaginamos que todo esto iba a suceder. Pensamos que luego de demandar un territorio indígena y de tener el título comunitario, nos iban a dejar que viviéramos como siempre hemos vivido: involucrados con la naturaleza, conviviendo con la naturaleza, con los animales en el monte. Creo que el gobierno quiere ‘civilizarnos’, pero en realidad nos está haciendo perder nuestros usos y costumbres. Mejor sería que no nos inunden y no nos quiten nuestras costumbres. Luego de Cachuela viene un tumbo altísimo; y más allá, del lado de Brasil, hay tres empresas hidroeléctricas más. Si allá nomás ya se inunda ¿qué será acá?”, expresó Salas.

La dirigenta sabe que en muchas ocasiones las familias en las comunidades migran a las ciudades, creyendo que estarán mejor. Pero eso casi nunca sucede. “En la ciudad muchas veces no hay trabajo, nuestros hijos terminan convirtiéndose en maleantes, se hacen adictos a las drogas, paran robando. Vamos a tener que estar yendo a la Policía. Allá, en nuestra Casa Grande, en nuestros territorios, vivimos libremente. Allá no se necesita tanto dinero: tenemos pescado, carne, plátano, yuca, maíz, hacemos chicha. En las ciudades hartas personas piden limosna: no queremos eso para nosotros. No son buenos para nosotros todos estos proyectos grandes. Quizás puedan beneficiar a algunos en la provincia, para a nosotros no”, aseguró doña Margarita.

“Ahora vienen tumbando árboles a un lado de la carretera para poner postes de luz, pero ni el gobierno departamental ni el Alcalde nos consultan. Está bien la luz, de repente nos va a favorecer para ver las noticias las 24 horas. Pero ¿cuál es la compensación que nos van a dar? En realidad no nos han consultado nada. En nuestras comunidades, con nuestros motores de luz podemos estar. Estamos viendo que los municipios meten la energía eléctrica en todas las comunidades: ya piensan ponerle luz a todo. Con eso no nos van a inundar creo, porque no tiene un atajado ahí, pero que nos consulten a ver si estamos de acuerdo. Que nos digan cómo van a compensarnos. Nuestro territorio tiene 407 mil hectáreas y 36 comunidades. Pero con todos los tendidos de cables que están poniendo, ya no tenemos la misma cantidad de territorio, que además está quedando todo charqueado”, dijo Salas, cuya comunidad se encuentra junto al río Madre de Dios, en Pando.

“Hemos marchado en 2010 por el derecho a la Consulta, pero en realidad los del Gobierno no nos consultan. Vienen y nos imponen los proyectos, quieren que todo lo aceptemos. Pero esa no es la forma. Deberían trabajar junto con nosotros, para ver cómo podemos mejorar nuestra situación. Si los proyectos no se elaboran de manera participativa, no van a ser acordes con nuestras necesidades”, evidenció.

Doña Margarita participó en la redacción de la propuesta de ley de la Amazonía, que próximamente debiera aprobarse en la Asamblea Legislativa Plurinacional, según promesas de quienes ocupan sus asientos. “Nuestra propuesta de ley es para conservar la Amazonía, porque nos damos cuenta de que es el pulmón de Bolivia y también del mundo. Es necesario que haya una ley que beneficie, cuide, conserve de manera sostenible el medio ambiente y todo lo que tiene la región amazónica, ese es el objeto de la ley de desarrollo integral”, comentó.

Hace años, Salas decidió ser dirigenta, por lo que muchas veces debió alejarse de sus hijos y su esposo, quien cuida sus chacos en la comunidad de Palestina. “Hay que trabajar siempre por nuestros pueblos –dijo ella-, para mí es bueno ver el desarrollo de nuestras comunidades. Uno debe dejar algo escrito en la historia ¿no?”. “Como dirigentes no percibimos un sueldo. Somos personas voluntarias que trabajamos en beneficio de lo que queremos: queremos a nuestro territorio, a nuestras comunidades”, dijo doña Margarita.

El gobierno presiona a indígenas para que se conviertan en campesinos

Autoridades y bases de la nación Qhara Qhara celebraron hace poco un Wata Tantakuy en la ciudad de Sucre para evaluar los retos que aborda y debería abordar el Consejo de Gobierno de este suyu. Entre mamas y tatas, 300 participantes, llegados de 11 markas de Chuquisaca y Potosí, debatieron cuestiones orgánicas, también la complicada relación con los funcionarios de los gobiernos nacional, departamental y municipal –todos copados por el MAS. En el encuentro –donde todos hablan en Quechua- evidenciaron que el Estado plurinacional no llega a sus ayllus si no muestran una pleitesía lambiscona hacia cualquier afiliado al partido político actualmente en el gobierno.

El Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ) se creó a mediados de los 90 para que las naciones originarias pudieran volver a organizarse según sus formas de gobierno ancestral, luego de siglos de dominación de una cultura de traje y corbata que aún hoy sigue manejando a Bolivia. De acuerdo con las denuncias presentadas en el Wata Tantakuy, en las comunidades reciben presiones del gobierno nacional para que abandonen sus formas de organización originaria y vuelvan a denominarse “sindicatos agrarios”.

Como represalia por defender a sus naciones y suyus, los ayllus no reciben apoyo para proyectos de desarrollo productivo que por derecho también deben implementarse en la nación Qhara Qhara. En cambio, los fondos del Tesoro General de la Nación destinados a ese fin terminan en otras organizaciones campesinas, que figuran como sindicatos agrarios y son aliadas complacientes del MAS.

“Desde hace años trabajamos por la reconstitución de nuestros territorios ancestrales, por eso Bolivia ahora se llama ‘Estado plurinacional’. Pero ¿dónde estamos? Estamos aquí, solo que estamos ocultos. El Estado no implementó los instrumentos necesarios para avanzar en la reconstitución. De todas maneras, nosotros desde nuestras comunidades seguimos avanzando, como sucede ahora aquí, en el Qhara Qhara Suyu”, dijo Zenobio Fernández, del Jatun Ayllu Yura, unas de las 11 markas de esta nación.

“Me han preguntado: ‘¿Por qué se juntan los indígenas de Chuquisaca con los de Potosí?’. Y no es así, porque en el Qhara Qhara Suyu no hay los límites político administrativos que instauró la República. Solamente somos un pueblo indígena originario y es así desde antes de la colonia. Desde entonces que seguimos batallando para hacer respetar nuestros derechos. No nos van a doblegar nunca, porque sería una traición a nuestros padres que han fallecido también en esta lucha, a los líderes que han muerto en la pelea. Nunca los vamos a traicionar”, agregó tata Zenobio.

Walberto Baraona es Jatun Tata Kuraka –más alta autoridad- de la nación Qhara Qhara. “Estamos reunidos aquí para discutir sobre nuestra situación. Queremos pensar en un Estado plurinacional que incluya a los pueblos indígenas. Porque un Estado sin los pueblos indígenas, como ahora sucede, no es un Estado plurinacional. Para lograrlo pensamos en hacer un pacto verdadero de los pueblos indígenas, no como ahora el Gobierno hace pactos políticos que nos están alejando, sino un pacto verdadero de los indígenas, desde las bases”, consideró.

“En nuestro territorio tenemos un gran problema en el tema del saneamiento. Hace mucho tiempo hemos planteado nuestra demanda de TCO pero nunca hasta el momento se puede concluir. Los del gobierno nos están engañando, trabajan para disminuir a nuestra organización. Hay proyectos de desarrollo productivo que no han dado a las markas en su necesidad. Los funcionarios del MAS nos dicen: ‘Si ustedes son ayllus no vamos a dar proyectos. Tienen que volver a ser sindicatos para que les ejecutemos proyectos’. Ojalá podamos lograr que se ejecuten los proyectos que nos corresponden por derecho, pero sin perder nuestra independencia orgánica”, dijo tata Walberto.

“Si no vamos a ser tomados en cuenta, vamos a tomar las medidas correspondientes. Aclaramos que nosotros no estamos ni con la oposición ni con el oficialismo: somos pueblos indígenas con independencia orgánica. No nos alineamos con nadie, porque la organización indígena originaria es independiente para controlar su territorio y para decirle al hobierno nacional todo lo que está haciendo mal”, agregó la autoridad originaria.

En el Wata Tantukuy participaron 11 markas: Valle Tinquipaya de Poroma, Valle Quillacas Marka Pojpo, Jatun Ayllu Yucas San Juan de Orkas, Marka Quila Quila, Marka Payacullu San Lucas, Marka Qhara Qhara, Marka Moro Moro, Marka Wata, Jatun Ayllu Chaqui, Jatun Ayllu Pati Pati y Jatun Ayllu Yura.

“La reconstitución de nuestra nación es algo que se ha buscado desde la época colonial. Han muerto nuestros grandes líderes buscando siempre la reconstitución de nuestros territorios y autoridades. En la época republicana también hemos seguido peleando. Grandes líderes como Zárate Willka, Tupak Katari, Tomás Katari, Tupak Amaru, todos ellos y muchos otros han querido restablecer el imperio del Inca. Ese sentimiento sigue en nuestra sangre y en nuestros corazones. Por ello nunca nos han dominado al 100 por 100, los pueblos indígenas originarios no hemos muerto. Hemos resistido en nuestros territorios y siempre seguiremos luchando”, dijo tata Zenobio.

Nación Qhara Qhara: “El territorio es una cuestión de vida o muerte”

La nación Qhara Qhara concluyó su Wata Tantakuy en la ciudad de Sucre, con la participación de 800 autoridades y bases, según el Consejo de Gobierno de este suyu. Para los organizadores, lo más importante de este encuentro ha sido la constatación de la unidad de las 11 markas de Chuquisaca y Potosí. Desde esa unidad han emitido una resolución orgánica en la que exigen al Gobierno nacional respeto a sus derechos a la Consulta y al territorio, porque actualmente el presidente Evo Morales solamente respeta a las empresas transnacionales.

“Hemos declarado al Qhara Qhara suyu territorio ancestral, con título o sin título. Tanto las alcaldías como las gobernaciones y el gobierno nos tienen que respetar. Nuestro deber es reconstituir al Tawantinsuyu, ese es el Qhapak Ñan, que significa ‘Camino Ancho’ y está trazado a través del Qullasuyu, el Chinchaysuyu, el Antisuyu y el Contisuyu, que abarcan lo que ahora es Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia”, explicó tata Fidel Condori Mita, mallku de Tierra y Territorio del CONAMAQ.

Por ello, en su pronunciamiento reclaman al gobierno nacional que no pisoteé las leyes 1715 y 3545, de reconducción de la reforma agraria. “Los INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria) de Chuquisaca y Potosí están realizando saneamiento de tierras ilegales. Denunciamos los atropellos y la actitud arbitraria, abusiva de los funcionarios del INRA, quienes en su demostrada ignorancia en el proceso de saneamiento legal de tierras se inventan nuevas modalidades de saneamiento, como ser ‘mixto’ o ‘combinado’. Así dicen que el saneamiento es de organizaciones y no de tierras, aplicando la dictadura sindical”, dice el documento.

Las presiones que reciben de parte de funcionarios gubernamentales para que los ayllus abandonen su ser indígena y se conviertan en sindicatos agrarios fue un tema recurrente en el Wata Tantakuy, que se realizó del 14 al 16 de junio en la Villa Bolivariana. “El gobierno es una fuerte amenaza. Dio instrucciones a los gobiernos municipales para que no den proyectos de desarrollo productivo a los ayllus. Por eso en muchos ayllus se ven obligados a convertirse en sindicatos”, dijo tata Walberto Baraona, Jatun Tata Kuraka de la nación Qhara Qhara.

En la resolución también mencionan a la ley 367, contra el avasallamiento de minas. La nación Qhara Qhara pidió la anulación de esta ley, que penaliza a los pueblos indígenas por defender sus territorios ancestrales. “Esa ley tiene que ser anulada. No puede ser que la lucha de los pueblos indígenas en defensa de sus territorios sea penada con ocho años de cárcel”, dijo tata Fidel.

“La ley de Avasallamiento fue hecha para favorecer a las empresas mineras extranjeras. Atenta contra nuestros derechos colectivos y también afecta a los sindicatos campesinos, a las bartolinas. Yo no sé cómo no se dan cuenta de que esa ley también los daña a ellos ¿En qué tiempo se despertarán? Porque están pensando con otra visión. Para nosotros el territorio es una cuestión de vida o muerte”, agregó el mallku del CONAMAQ.

El domingo, dentro del Auditorio, luego de aprobar la resolución, los ayllus celebraron una misk‘inchada a puro baile y música. Afuera del edificio, sobre los sectores de pasto soleado, se secaban las ropas de familias completas. Aprovecharon la presencia del agua en los grifos, el elemento esencial que falta en hartas comunidades del altiplano.

“El gobierno nacional con sus políticas públicas está queriendo fragmentar los territorios, dividir a las organizaciones de los pueblos indígenas. El gobierno compra a líderes indígenas con billetes, con proyectos. El gobierno habla bonito pero ni la justicia indígena funciona. Todo es discurso: el proceso de cambio es un discurso, porque como paradigma no tiene ni pies ni cabeza. Un proceso de cambio verdadero tendría que empezar desde la educación que reciben los niños, para enfrentar al sistema de pensamiento occidental. Pero ni eso hay”, dijo tata Condori.

Fuente: Bolpress